sábado, 13 de agosto de 2011

Ceremonia del agua

LAS POTENCIALIDADES INTEGRALES DEL AGUA


Si queremos comprender la VIDA, en el siglo XXI

(dentro del Tercer Milenio), debemos revalorar

el papel del Hidrógeno del AGUA dentro del ADN.

(...)

Durante mucho tiempo se pensó que la riqueza

mineral del mar sería fruto de las erosiones

llevadas constantemente a los océanos por los

ríos. "Por el contrario, parece más plausible a

los físicos y biólogos de nuestra época

−escribe De La Farge, que la saladura de los

mares tenga un origen cósmico y no geológico,

si nos remitimos a la presencia en el agua

marina de ciertos elementos raros, como el

escandio, el lantano, el itrio, que sin duda

provienen −en su mayor parte, de la masa

gaseosa arrebatada al sol que al condensarse,

dio origen a nuestro globo. Lo mismo sucede con

elementos como el boro, el yodo, que al no

existir en la superficie de los continentes no

podrían ser llevados al mar por las corrientes

de los ríos". Ver "Las Medicinas diferentes".

Enciclopedia Planeta. Dirección: André Mahé.

1966: "Un retorno a las fuentes de la Vida: la

talasoterapia", página 188.

Dentro de la Talasoterapia está la

"algoterapia". Las algas son la mágica planta

que el héroe de las leyendas babilónicas va a

buscar en el océano (Nota: consultar la última

edición corregida de "El Misterio de Sirio" del

astrónomo de USA Robert K. G. Temple, donde él

considera la alta posibilidad de los aportes de

una cultura anfibia extraterrestre −los

"hombres−peces"−, a la civilización y cultura

de la humanidad. (Los registros de Berosso, de

los sumerios, son considerados acá). Las algas

sólo se nutren de los elementos que extraen del

agua de mar, algunos de los cuales no existen

en el suelo, haciendo suponer un origen

cósmico. Ver la citada enciclopedia de Planeta

en la página 194.

Con la reciente actividad solar

electromagnética que ha envuelto a la Tierra,


el AGUA (como receptáculo del FUEGO para la

sabiduría de los Cabalistas) acumula cierta

información sutil del "Océano de la Conciencia

Budico−Crística Cósmica" (desde las Pléyades

Azules sobre el "lomo de Tauro", vía Sirio en

la constelación del Can). "El AGUA es la

manifestación física de la Luz del Creador"

según los Cabalistas.

Nuestro globo terrestre es sólo la esfera densa

de 7 globos o cuerpos planetarios que integran

al sistema planetario integral en diferentes

dimensiones. Siete grandes Rayos Cósmicos (o

Torrentes de Energía como los llamó el Maestro

de la Rectitud o el Cristo entre los Esenios)

impactan al sistema solar y a sus planetas con

sus globos dimensionales. El mismo esfuerzo que

hace el científico por captar las fuerzas de

esos Rayos en las aplicaciones tecnológicas, la

hacen las almas "sicocientíficas" y ocultistas

al tratar de liberar las "energías" sutiles o

espirituales de esos mismos Rayos en beneficio

del planeta y de los distintos reinos naturales

para redimir su sustancia.

(...)

Mediante la voluntad al bien de la totalidad,

el Hidrógeno dentro del ADN de las células

sexuales femeninas y masculinas se transmuta en

Hidrógeno "SI 12" repercutiendo en toda la

sustancia molecular del cuerpo humano. De esta

manera nace en nuestro corazón "El Niño Dios".

Bajo esta condición, el "Divino Huésped" en el

"pesebre del animal racional", garantizará el

éxito en el paso siguiente del "Bautismo" o

"entrada en la corriente purificadora y

creativa" de las AGUAS de ACUARIO para limpiar

"los establos" o ciudades, brindando las AGUAS

de la VIDA ABUNDANTE. La claridad mental aunada

al amor permitirá tener "visión" para proyectar

y realizar las obras grupales y comunales que

triunfarán sobre el odio, la venganza, la

violencia, la guerra y la muerte.

Preámbulo.

La siguiente es una motivación introductoria

para reconocer el papel extraordinario que

juega el AGUA en la vida y en la transformación

de esa vida, identificada por la variación del

CLIMA en nuestro tiempo.

La mayor parte de lo expuesto se basa en la

pedagogía sencilla del eminente científico ruso


Igor Vasilievich Petrianov, profesor del

Instituto Mendelev quien se ha preocupado por

hacer agradable y asimilable la ciencia a los

escolares. El, redactó el tomo III de la

enciclopedia para niños de la editorial "Mir"

de Moscú. "La sustancia más extraordinaria del

mundo" (el Agua), es una obra pedagógica para

estudiantes de bachillerato, presentada a la

manera de preguntas y respuestas. Se ha hecho

una selección simplificada y otro orden de

presentación, esperando acercar hacia la

consulta del librito en mención.

Algunas breves frases del texto "El Agua" −de

la colección Time−Life (por Luna B. Leopold y

Kenneth S. Davis), encabezan el desarrollo de

nuestra presentación. También hay algunas

referencias tomadas sobre la Talasoterapia y de

cabalistas quienes sicocientíficamente

meditaron sobre el origen del agua y de la

vida.

Introducción:

Nuestro globo terrestre podría ser denominado

"la maquina del tiempo". Ella, está determinada

por la interacción principal en las

transformaciones del agua por la acción de la

energía solar. Su resultado es: "EL TIEMPO" o

EL CLIMA MUNDIAL.

El "cambio de tiempo" en la actualidad ¿es el

preludio de una "nueva glaciación" o

"deshielo", debido a qué?

Para una radiante alma sicocientífica

encarnada, integrada con su personalidad por la

transfiguración iluminadora, la respuesta está

en el tomo III de "El Tratado sobre los Siete

Rayos", en su tercer capítulo titulado "La

Ciencia de los Triángulos". Entre las páginas

305 y 310 se resumen las causas cósmicas y del

sistema que son responsables de las actuales y

difíciles crisis y situaciones mundiales. Es de

destacar que la primera es la atracción

magnética de Sirio como un llamado del alma

crística cósmica al alma grupal humana mundial.

Luego se habla del deslizamiento de los polos y

de otras más. Esta segunda causa parece que

fuera ocultada por una parte de la comunidad

científica mundial, condicionada por el temor a

un mayor caos dentro de las masas ignorantes y

manipuladas solo por la sociedad consumista

intrascendente. Es sabido que el eje polar

magnético terrestre ha sobrepasado en varios


grados el ángulo de inclinación que se había

mantenido relativamente estable desde hace buen

tiempo.

Hay quienes han planteado una hipótesis del

desequilibrio como un mecanismo homeostático

del organismo terrestre para equilibrar su

sistema de asimilación y desasimilación. Por el

excesivo detritus y basuras que van a parar al

mar (para su purificación), el mar se vuelve

más salado. Al ser la Tierra un órgano del

integral organismo del sistema solar, el Sol

pareciera que se centra en la Tierra para

"irradiarla" y "arrojar luz a un problema" para

solucionarlo. El sobrecalentamiento del clima

mundial no se puede deber exclusivamente a la

falla en la capa de ozono perforada; la

necesidad de equilibrar el exceso de salinidad

para favorecer el paulatino desarrollo

evolutivo de la vida en el planeta puede

requerir del deshielo polar y de los nevados

(parece que ya una tercera parte se ha llevado

a cabo). Pero ante todo, los cambios de la

naturaleza antes que los cambios de conciencia

y de actitudes frente a la responsabilidad

humana con los reinos inferiores del planeta,

nos llevan a deducir que si entramos a una

nueva cultura por la vida y la creatividad

trascendente para la mejoría de todos, nosotros

podríamos regir sabiamente el timón de nuestra

nave planetaria. Siempre hay una esperanza para

la humanidad, para quien fue hecho el cielo y

la Tierra, si se reorienta hacia el "Hogar del

Padre" como el hijo pródigo. De alguna manera

nos adaptaremos y superaremos las

circunstancias de mutabilidad de nuestra esfera

fenoménica. El llamado invocador a Potestades

superiores, acompañado de una actitud sincera

para corregir nuestro actual rumbo, es algo que

no podemos descartar.

El ancestral "Libro de las Mutaciones " de la

China se refiere a nuestra naturaleza terrestre

cambiante. Es el "libro de la vida" con su

laberinto a trascender. El alma grupal

unificada de la China parecía conocer la clave

para trascender y ayudar a liberar de tal

laberinto a la humanidad con la sabiduría

sicofisiológica del "TA I GIN HUA DSUNG DSCHÏ"

("Un Libro de la Vida chino", considerado en

"El Secreto de la Flor de Oro" en su parte

segunda, correspondiente a la traducción de

Richard Wilhelm).

Para un "cambio determinante de Tiempo" para


una Nueva Era, Cultura y Civilización

humano−divina, se brindan aportes del

científico ruso Petrianov. Especialmente,

aquellos que dejan tendida una parte del puente

de esta ciencia honesta que busca la verdad,

mientras es tendida la otra parte del puente

desde lo más sutil o sicocientífico como

hipótesis a corroborar dentro del laboratorio

del cuerpo humano íntegro, relacionado con el

alma planetaria.

(...)

Generalidades.

(...)

Todo organismo necesita reponer el agua perdida

a través de la excreción y la evaporación, y

cada uno ha creado medios para satisfacer esta

necesidad. Esta sed infinita es herencia del

mar, en el que empezó la vida. Los bioquímicos

calculan que la concentración de sal en el

protoplasma humano, nueve por ciento (9%), es

la misma que la del mar hace tres mil millones

de años, cuando los primeros organismos vivos

pasaron a tierra firme. Así, en sentido

figurado, el hombre lleva consigo las aguas

primitivas de las que salieron sus antepasados.

Antes de nacer, el hombre pasa bastante tiempo

en el agua del protector saco membranoso,

dentro del claustro materno, y por su cuerpo

fluye el agua hasta el día de su muerte. El ser

humano puede soportar varios días sin comer,

pero sin agua, lo más que podemos soportar son

10 días.

¿Ha sido vista realmente el AGUA?

El agua que vemos al verter ese líquido en un

vaso, en realidad representa una SOLUCIÓN de

muchísimas sustancias en el agua. No vemos

realmente agua pura. En ella se encuentran

disueltos los gases: nitrógeno, oxígeno, argón,

ácido carbónico, y todas las impurezas que se

encuentran en el aire. En ella se encuentran

disueltas, seguramente, centenas, quizás miles,

de distintas combinaciones de casi todos los

elementos del sistema periódico. En ella se

encuentran suspendidas las diminutas partículas

insolubles de polvo, óxidos de hierro y

precipitados coloidales. A esto llamamos

nosotros agua pura.

El agua es el solvente universal. El agua pura


que se produjera, al ser vertida en un vaso,

disolvería las paredes del vaso, y al hacer

contacto con cualquier gas, ella se disolvería

en este último. Por ello el agua pura no la

tuvo nadie en las manos.

El bioquímico Szent−Gjorgyi (Premio Nobel),

solía decir con humor que las proteínas (los

cimientos de la materia viva) no son mas que

impurezas del agua (cont−aminadas). La Biología

no es otra cosa que la ciencia del agua

(profesor Vlés. Cannenpass−Riffard, 1999). Dado

que el ADN está ligado por el eslabón H (el

mismo que mantiene al agua agrupada), no

podemos seguir mirando tal eslabón como una

molécula separada sino como parte integral de

un gran grupo o cadena de agua. La vida es la

construcción alrededor de los minerales, o los

cimientos de moléculas orgánicas, comunicados

por los grupos o cadenas de agua.

(...)

Origen del agua en la Tierra.

Verdad es que los astrofísicos aseguran que el

agua es de origen cósmico. Al inicio del tercer

milenio, ellos declararon haber encontrado una

vacuola de agua del tamaño de nuestro sistema

solar.

Eternamente por todas las direcciones del

Universo pasan flujos de rayos cósmicos, flujos

de partículas con una enorme energía. Más que

nada estos flujos contienen protones (núcleos

de átomos de hidrógeno). En su movimiento en el

cosmos, nuestro planeta está sometido

continuamente a un "bombardeo con protones".

Atravesando las capas superiores de la

atmósfera terrestre, los protones captan los

electrones, se transforman en átomos de

hidrógeno y reaccionan en el acto con el

oxígeno, formando el agua.

Cálculos demuestran que en la estratosfera se

forma anualmente casi una tonelada y media de

esta agua "cósmica". A gran altura, a baja

temperatura, la tensión del vapor de agua es

muy pequeña y las moléculas de agua,

acumulándose paulatinamente, se condensan en

las partículas de polvo cósmico, formando las

misteriosas nubes plateadas. Los científicos

suponen que ellas están compuestas de diminutos

cristales de hielo que surgen de esta agua
"cósmica". El cálculo ha demostrado que el agua


aparecida de esta manera en la Tierra −en el

curso de toda su historia, bastaría justamente

para que nacieran todos los océanos de nuestro

planeta. Y recordemos que por la evaporación de

los océanos surge la gran mayoría del agua no

salada que circula en la Tierra.

Entonces, ¿el agua llegó a la Tierra del

cosmos? Esto no lo consideran así los

geoquímicos. Ellos están seguros de que el agua

tiene origen terrestre. Las rocas que forman el

manto terrestre, que se encuentra entre el

núcleo central de la Tierra y la corteza

terrestre, se fundieron en algunos lugares bajo

la influencia del calor de la desintegración

radiactiva de los isótopos, que se iban

acumulando. De esas rocas se desprendían los

componentes volátiles: nitrógeno, cloro,

combinaciones de carbono y de azufre, y más que

nada se desprendían vapores de agua.

¿Qué cantidad de estos componentes pudieron

arrojar todos los volcanes durante su erupción

en todo el tiempo que existe nuestro planeta?

Los científicos hicieron los cálculos y resultó

que esta agua "geológica" eruptiva también

bastaría justamente para llenar todos los

océanos. Esta es otra paradoja del agua o de

los cálculos desde diversos puntos de vista

según diversas ramas científicas. Y si a esto

le agregamos los celos de potencias mundiales

que pretender distinguirse egocéntricamente

dentro de una sociedad dominada por la

"competencia" y no por la colaboración, ellas

se aprovechan para aceptar o no planteamientos

científicos tales como no aceptar que el

recalentamiento mundial se deba a problemas en

la capa de ozono, sólo con el fin de seguir

manteniendo su predominio así sea a costa del

resto de la humanidad.

(...)

¿Cómo se forma el agua que cae de las nubes?

La rotación del agua en la Tierra tiene lugar a

cuenta de la energía del Sol. El agua se

evapora, bajo las corrientes de aire se propaga

por todo el mundo, se condensa, se precipita

sobre la superficie terrestre, regresa de

nuevo: confluye al océano. Y así continuamente.

El sol calienta el agua en todos los lugares
donde ella se encuentra, en la charca, en el


estanque, en el mar y en el océano. El agua

absorbe en su fina capa superior casi toda la

energía de los rayos solares que caen sobre

ella y se evapora. El Sol debe gastar mucha

energía, para separar las moléculas de agua y

transformar esta última en vapor. Las moléculas

del agua se atraen fuertemente unas a otras

debido a las fuerzas de atracción

intermolecular a cuenta de los enlaces de

hidrógeno complementario. No existe ninguna

sustancia que tenga un calor específico de

vaporización mayor que el agua.

El agua es el mejor agente transmisor del

calor. Nada puede compararse con ella. Nada

puede trabajar mejor en las turbinas de vapor

de las centrales eléctricas, en los cilindros

de las máquinas a vapor.

El agua necesita mas del doble de la capacidad

calórica de cualquier compuesto químico para

ser calentada.

Calentada por el Sol, el agua transmite el

calor en el océano mundial por medio de los

gigantes torrentes de las corrientes marinas a

las lejanas regiones polares, donde la vida es

posible solamente gracias a esta particularidad

extraordinaria del agua.

El hielo, antes de su destrucción −a tensiones

críticas, suena, suspira y ulula. Los hielos

polares en estado de tensión "gritan". En el

inicio de la deformación del hielo (como lo

describe F. Nansen), surge un ligero crujido y

gemido, acrecentándose; estos pasan por todos

los tonos existentes: llora, gime, retumba y

ruge; aumenta paulatinamente semejante a la

resonancia de las trompetas del órgano.

Hay una interdependencia establecida entre el

carácter de la resonancia del hielo y la

temperatura del aire.

La gigantesca cantidad de calor que se libera

al congelarse el agua, detiene la llegada de

los fríos de invierno. El calor absorbido al

fundirse los hielos demora la llegada de la

primavera. Las variaciones del clima en la

Tierra están relacionadas con la variación de

la masa de hielo en el planeta.

Si el agua se congela, desprende la misma

cantidad de calor. Cuando llega el invierno, se
forma hielo, nieva y el agua entrega de nuevo


el calor, calienta la tierra y al duro

invierno. Debido a esta admirable propiedad del

agua, en nuestro planeta existe el otoño y la

primavera.

El agua: gigante motor en la naturaleza.

Los meteorólogos calcularon que el Sol, durante

un minuto, evapora en la Tierra mil millones de

toneladas de agua. Cada minuto mil millones de

toneladas de vapor de agua se eleva junto con

los flujos ascendientes de aire caliente, a las

capas superiores de la atmósfera.

A gran altura, donde la presión es pequeña, el

aire se dilata, su temperatura baja fuertemente

y el vapor de agua se condensa, transformándose

de nuevo en agua; sus diminutas gotas forman

las nubes.

La energía del Sol, elevada con el vapor de

agua a las capas superiores de la atmósfera,

debe irrevocablemente liberarse de nuevo al

convertirse el vapor en nubes. Esta energía se

transforma en calórica, calentando el aire. La

energía entregada cada minuto por el vapor de

agua a la atmósfera de la Tierra equivale a la

producida por 40 mil centrales eléctricas de un

millón de kilovatios de potencia cada una.

Esta es la energía que traslada centenas de

miles de millones de toneladas de agua en las

nubes por el aire y riega con las lluvias toda

la superficie de la Tierra. Esta es la energía,

a cuenta de la cual soplan los vientos, surgen

las tempestades, nacen los huracanes y las

tormentas. Sólo un huracán en pleno desarrollo

libera una energía equivalente a la energía de

30 mil bombas atómicas (de 1980).

¿Sabe el agua lo que ocurre en el cosmos?

Esto se comprobó con un experimento múltiple.

Centenares de investigadores −químicos

voluntarios, en todas las partes de la esfera

terrestre, según un programa único, elaborado

de antemano, al mismo tiempo, en un mismo

instante de hora universal, repitieron

reiteradamente un mismo experimento elemental:

determinaban la velocidad de aparición de los

primeros indicios del precipitado de la fase

sólida, formada como resultado de la reacción

en la solución acuosa. El experimento duró

quince (15) años. Se realizaron más de 300 mil

repeticiones.


Poco a poco empezó a dibujarse un cuadro

extraordinario, inexplicable y misterioso.

Resultó que las propiedades del agua, que

determinan la marcha de la reacción química en

una solución acuosa, dependen del "tiempo".

Un día, la reacción transcurre absolutamente de

otra manera, a como transcurre en el mismo

instante del día anterior, y en el siguiente

día transcurrirá de nuevo de distinta manera.

Las variaciones no son muy grandes, pero

existieron y existen para darles explicación

científica.

Los resultados de la elaboración estadística de

los materiales de tales observaciones

permitieron concluir que "la dependencia de la

velocidad de la reacción del tiempo es

absolutamente igual en las distintas partes de

la esfera terrestre".

Esto significa que existen algunas condiciones

misteriosas que varían al mismo tiempo en

nuestro planeta y que influyen en las

propiedades del agua.

También se pudo concluir, inesperadamente, que

los sucesos que tienen lugar en el Sol influyen

de alguna manera en el agua. El carácter de la

reacción en el agua sigue el ritmo de la

actividad solar, de la aparición de las manchas

y las ráfagas en el Sol.

Pero esto es poco. Se descubrió un fenómeno aún

inverosímil. El agua, de algún modo

inexplicable, responde a lo que ocurre en el

cosmos. Fue establecida la dependencia exacta

de la variación de la velocidad relativa de la

Tierra en su movimiento en el espacio cósmico.

Dice Igor V. Petrianov del Instituto Mendelev

que la misteriosa relación del agua con los

sucesos que tienen lugar en el Universo, es por

ahora inexplicable.

Por lo anterior, podremos reconocer la realidad

de la "Ceremonia o Ritual del Agua" cuando el

Sol llena a la luna en el calendario para el

Alma grupal humana (especialmente la que

responde al Iluminado) de Taurus. La

concentración espiritual de tal campo estelar

(cuyas luminarias tienen Sus correspondientes

Almas o consciencias unificadas por un Logos


 

Espiritual) en un avatar como el Budha (surgido


de entre la humanidad) con Su "bendición"

irradiando al Agua como Su reflejo y

depositaria de una información sutil y poder

espiritual. Los Cabalistas tenían un axioma

hermético: "El Agua es el receptáculo del

Fuego". La bendición búdico−crística es

potenciada a su vez por la gran actividad solar

en estos últimos años que incide sobre toda el

agua de nuestro planeta. Para los Cabalistas,

"el Agua es la manifestación física de la Luz

del Creador".

Los incesantes flujos de altas partículas

llamadas "rayos cósmicos", son objeto de

estudio de los científicos en su parte más

externa. El esfuerzo de los científicos para

aprovechar los beneficios de ellos en

aplicaciones tecnológicas tienen su

correspondencia en las almas sicocientíficas

que buscan liberar la energía del alma en bien

de la redención humana y de toda la sustancia

planetaria. El Cristo entre los esenios llamó a

los Rayos Cósmicos "Torrentes de Energía". El,

obviamente los conocía y podía disponer de sus

cualidades espirituales con la colaboración de

los Gandes Vicerregentes del "Altísimo" Quienes

animan dichos rayos cósmicos.

Los científicos como Petrianov al menos se han

hecho la pregunta de ¿qué importancia puede

tener la relación entre el agua y el cosmos?

Reconociendo que por ahora no se puede saber lo

grande de esta relación. Habría que desarrollar

o disponer de una "tecnología trascendental"

que muy probablemente se habrá de desarrollar a

su debido tiempo cuando sea más efectiva la

exteriorización de las "almas sicocientíficas

radiactivas".

En nuestro cuerpo hay cerca de un 75% de agua.

Si en el ejemplo de una reacción basta y

elemental se ha notado la influencia de los

sucesos en el cosmos, por ahora es incluso

imposible hacerse una idea de lo grande que

puede ser la importancia de esta influencia en

los procesos globales del desarrollo de la vida

en la Tierra.

Lo sensible sutil no puede estar aparte si se

quiere trabajar o investigar bajo un paradigma

que lleve a la ciencia más allá de su

limitación con el sólo uso del "ojo de la

carne" olvidando los otros "dos ojos" del

conocimiento que si ayudan a la liberación
humana y a la redención de la sustancia. Hasta


al científico más ortodoxo le pueden surgir

frases como esta:

La interacción de los rayos solares con el agua

muestran la paleta del gran pintor de la

naturaleza. Tal interacción es hermosa y no

puede ser reproducida por la ilimitada

diversidad de colores de la puesta del sol, de

sus visos de oro purpúreos; son solemnes y

dulces los colores de la bóveda celeste a la

salida del sol. Esta ordinaria y siempre

extraordinaria sinfonía del color se debe a la

dispersión y la absorción del espectro solar

por los vapores de agua en la atmósfera.

En el párrafo anterior nos acercamos a las

interpretaciones de los misterios simbólicos de

la diosa Isis, de los reflejos de la luz por el

agua que generan un campo imaginativo donde se

recrea la conciencia con gozo del alma: el

puente entre lo material y lo espiritual a

través de la consciencia que permite imaginar

el arco iris.

El Oxígeno y el Hidrógeno en la integración del

Agua.

¿Qué es el hidrógeno? No es posible contestar

debido a lo mucho que hay que decir. Se puede

consagrar toda la vida al estudio del hidrógeno

y no conseguir respuesta hasta el final.

El hidrógeno y el helio son los dos elementos

claves de nuestro sol manifestado,

especialmente el primero. Y él también está

presente en el agua que a su vez −como ya se

dijo, es especial receptora de la radiación

solar.

El hidrógeno es colocado por los químicos en

dos grupos de la tabla periódica de Mendelev:

en el VII, como pariente de los halógenos:

fluor, cloro y bromo, y en el grupo I por su

parentesco con los metales alcalinos: litio,

sodio y potasio.

El hidrógeno es un metal por su

electroconductividad cuando se somete a alta

compresión.

El oxígeno es también un metaloide integrante

del aire y del agua. En la naturaleza se han

encontrado tres isótopos diferentes del

oxígeno. Hay mas oxígeno "ligero" y poco del

"pesado". Los físicos pudieron crear en sus


aceleradores y reactores cinco (5) isótopos de

oxígeno más. Ellos viven muy poco tiempo; en

unos cuantos minutos se desintegran

transformándose en isótopos de otros elementos.

Isótopo: cuerpo que tiene los mismos elementos

químicos que otro, pero de peso atómico

diferente.

El Protio, el Deuterio y el Tritio son isótopos

del hidrógeno, incidentes en la formación de

"aguas pesadas" (otros elementos).

(...)

Artículo completo en

http://www.arteglobal.com/cesar/


 

 

Intelecto y Conciencia

El pensamiento racional tiene gran utilidad


para la vida práctica, pero impide el acceso a

formas de conciencia más elevadas y a

experiencias que nos conectan con lo Absoluto.

Esto fue descubierto tempranamente por los

orientales y les hizo desarrollar métodos

destinados a superarlo como medio de

aprehensión del Conocimiento.

El intelecto sólo puede remitirse al análisis

de la superficie de las cosas y entregar una

visión fragmentada: "Un beso es el contacto

mecánico de cuatro labios, con intercambio de

saliva y otras materias bucales"...

Para captar el sentido profundo, el alma de las

cosas, su dimensión oculta y trascendente, es

necesario recurrir a la visión intuitiva no

contaminada por la experiencia previa,

desligada de los datos archivados en el

cerebro.

La mirada profunda debe ser nueva, inocente,

pero el intelecto se apodera de lo observado y

tiende a clasificarlo, a compararlo y a

ordenarlo según sus datos acumulados y según su

lógica, descartándole aquello que excede sus

dominios cognoscitivos. Así, lo nuevo se hace

viejo, lo puro se contamina y lo profundo se

vuelve superficial.

El budismo Zen es un milenario sistema

destinado a producir un quiebre en el

intelecto, una brecha que permita el ingreso de

lo nuevo, sin que el pensamiento lógico se

apodere de él y lo contamine, lo cercene y lo

remita al área trivial de lo cotidiano.

El método Zen tiene varias herramientas para

producir esa fractura en la mente habitual. Una

de ellas es el koan. Consiste en una propuesta

irracional que le es entregada al discípulo

para que su intelecto trabaje con ella. Como la

propuesta es irracional (ej.: ¿cómo suena el

batir de una sola palma de la mano?...) el

intelecto comienza a desestabilizarse,

enfrentado a un trabajo para el que no está

concebido.


En este libro se trata de desestabilizar la

mente lógica del lector, proponiéndole casi

juguetonamente otra forma de mirar la

existencia, enfocada desde un nivel de

conciencia más elevado.

No aspiro a que este sistema produzca el

resultado del paso por un Monasterio Zen, pero

es bueno flexibilizar la mente y sacudirse

algunas ideas oxidadas, porque nos oxidan y nos

cercenan las alas del espíritu.

Tres objetivos persigue esta obra. Primero,

desplazar el punto focal de la conciencia de sí

del lector hacia un nivel más elevado, más

próximo a la Divinidad.

Segundo, liberarle de las limitaciones que su

mente occidental le ha puesto. Para ello se le

propone manejarse con una especie de "koan"

irracional: "la realidad que vives es la que

imaginas".

Tercero y principal, que, consciente de su

Divinidad y liberado de condicionamientos

paralizantes, pueda tener un acceso mayor a la

realización de sus anhelos, para lo cual deberá

entregar su ayuda a su mundo objetivo (nuestro

planeta) y contribuir en su perfeccionamiento.

Esto hace necesario que deje de prestar su

mente para la creación del "fin del mundo" en

el que tanta gente anda involucrada,

colaborando en su posibilidad de realización

con el sólo hecho de pensar y creer en él; no

olvidemos que el temor a la depresión económica

de los años treinta fue el factor decisivo que

la causó.

(Prólogo de "El Maravilloso Universo de la

MAGIA" − Enrique Barrios)

Las profecías de los indios Hopi

Un día de verano de 1958, un pastor evangélico


llamado David Young conducía su automóvil bajo

un fuerte sol por una ruta a través del

desierto, cerca de Taos, en México.

De repente, ve a un indio anciano caminando por

la banquina, y pensando en lo penoso que debía

resultarle andar bajo aquel sol del mediodía,

detuvo su auto y le preguntó si deseaba que le

llevase hasta la población siguiente. El

anciano asintió y subió al coche.

Durante algunos minutos el indio permaneció en

silencio. Por último, comenzó a hablar:

− "Yo soy Pluma Blanca, un Hopi del antiguo

clan del Oso. En mi larga vida he viajado por

toda esta tierra, aprendiendo de mis hermanos

muchas cosas sabias. He seguido los caminos

sagrados de mi pueblo, que habita los bosques y

los muchos lagos al Este, las montañas y los

riachuelos de peces saltarines al Oeste, y el

lugar de los altares de piedra de mis hermanos,

al Sur. De todos ellos he escuchado los relatos

del pasado y las profecías del futuro. Hoy,

muchas de las profecías se han convertido en

historia y quedan ya pocas por cumplir, pues el

pasado es cada vez más grande, y el futuro es

cada vez más corto.

Y ahora Pluma Blanca está muriendo. Sus hijos

ya se han reunido todos con los antepasados, y

pronto también él los acompañará.

Ya no queda nadie, ninguno a quien recitar y

transmitir la antigua sabiduría de los Hopi.

Mi pueblo se ha cansado de los viejos modos de

vida, y abandonó las grandes ceremonias que nos

cuentan nuestros orígenes, nuestra aparición en

el cuarto Mundo. Esto había sido profetizado.

Los tiempos se están agotando".

El Anciano enmudeció por unos instantes , pero


pronto volvió a hablar:

− "Mi pueblo espera a Pahana, el hermano blanco

perdido, igual que lo esperan todos nuestros

hermanos. No será un hombre blanco como los que

ahora conocemos, crueles y codiciosos. Esto

sabíamos hace ya mucho que vendrían. Pero aún

seguimos esperando a Pahana. El traerá consigo

los símbolos y la pieza que falta en la

tablilla sagrada que guardan ahora los mayores.

Dicha pieza le fue entregada cuando se marchó y

debe reincorporarse a la tablilla para que

quede completa. Esta señal le identificará ante

nosotros como el verdadero hermano blanco".

Se volvió entonces hacia Young y le dijo:

− "Usted se parece mucho a Pahana y no a los

demás hombres blancos. Usted se ha detenido

para recoger a un anciano, a fin de aliviar su

carga. Así actúa Pahana. El vendrá pronto, pues

las profecías están a punto de cumplirse".

Tras descansar un instante, el indio tomó

fuerzas para proseguir su extraño discurso:

− "El Cuarto Mundo terminará pronto y comenzará

entonces el Quinto. Esto es cosa sabida por los

ancianos de todos los rincones de esta tierra.

Las Señales vienen cumpliéndose desde hace

muchos años, y pocas faltan ya por realizarse.

Esta es la Primera Señal: Se nos habló de la

llegada de unos hombres de piel blanca, como

Pahana, pero que no vivirían como él, sino que

se apropiarían de tierras que no les

pertenecían. Y esos hombres herirían a sus

enemigos con truenos".

Young comprendió más tarde que así describían

los profetas indios las armas de fuego.

− "Esta es la Segunda Señal: Nuestras tierras

verán la llegada de ruedas de madera, llenas de

voces. Mi padre vio cumplirse esta profecía en

su juventud, cuando los hombres blancos

arribaron con sus familias a las praderas, en

sus carromatos.

Esta es la Tercera Señal: un extraño animal,

semejante al búfalo pero dotado de grandes

cuernos, poblará las praderas en gran número.

Este tipo de animal lo ha visto Pluma Blanca

con sus propios ojos, pues se trata del ganado

del hombre blanco.


Esta es la Cuarta Señal: las praderas serán

cruzadas por serpientes de hierro..."

En aquel momento, Young tuvo que reducir la

velocidad de su vehículo para atravesar un paso

a nivel. Y comprobó por sí mismo que en los

raíles que se perdían a lo lejos entre grandes

curvas se hallaba el cumplimiento de la cuarta

profecía.

− "Esta es la Quinta Señal: la tierra se

cubrirá con una gigantesca telaraña ". El indio

se detuvo y señalo con la mirada hacia arriba,

a las líneas telefónicas y eléctricas que

cruzaban la autopista por encima de sus

cabezas.

− "Esta es la Sexta Señal: la tierra estará

cruzada por ríos de piedra, que formarán

imágenes a la luz del sol".

El anciano hizo una nueva pausa y dejó que

Young intentara encontrar el significado de sus

palabras. El blanco comprendió de pronto que se

refería precisamente a lo que tenía ante sí.

Frente a él se extendía la carretera asfaltada,

y en la distancia, el tremendo calor del día

producía un espejismo, una imagen de la propia

carretera sobre la superficie. El indio asintió

y prosiguió:

− "Esta es la Séptima Señal, la primera que

todavía ha de cumplirse: se oirá decir que el

mar se ha vuelto negro, y muchos seres vivos

morirán a causa de ello.

Esta es la Octava señal: se verá a muchos

jóvenes, con el cabello largo al estilo de mi

pueblo, que vendrán a unirse a la nación de las

tribus, para aprender sus caminos y su

sabiduría.

Y ésta es la Novena y última Señal: se hablará

de una gran morada en los cielos, sostenida en

el aire sobre la tierra, que caerá hacia ésta

con gran estrépito. Dicha morada aparecerá como

una estrella azul. Muy poco tiempo después de

la última señal, las ceremonias de mi pueblo

dejarán de celebrarse.

Estas son, pues, las Señales de la gran

destrucción que se aproxima. El mundo se

agitará sin cesar. El hombre blanco batallará

contra otros pueblos, en especial contra los


poseedores de las primeras luces de la

sabiduría. El resultado de la guerra será

terrible. Se verán muchísimas columnas de humo

blanco en el desierto, no lejos de aquí".

Young se dio cuenta en el acto de que el

anciano se refería a las pruebas atómicas.

− "Las hogueras causarán graves enfermedades y

una gran mortandad. Muchos de mi pueblo sabrán

reconocer las profecías y se pondrán a salvo.

Quienes vivan en los mismos lugares que mi

gente se salvarán también. Porque todo quedará

destruido y habrá mucho que reparar. Y poco

después, muy poco tiempo después, Pahana

regresará, trayendo consigo el amanecer del

Quinto Mundo. Plantará la semilla de su

sabiduría en el corazón de los hombres, tal

como ya actualmente se está sembrando alguna. Y

todo ello hará más hacedera la andadura hasta

la aparición del Quinto Mundo.

Solo que Pluma Blanca no lo verá. Es viejo y se

está muriendo. Usted, acaso usted sí que llegue

a verlo. Con el tiempo..."

La voz del anciano se hizo inaudible, y el

silencio se adueño del automóvil. Pronto

llegaron al punto de destino. Pluma Blanca le

indicó dónde quería apearse. Young detuvo el

coche junto a una esquina, aguardó a que el

anciano bajara y le vio desaparecer lentamente

calle abajo. Luego, continuó su viaje. Nunca

volvió a ver al anciano.

Las primeras seis profecías se cumplieron

sistemáticamente. Son claras y contundentes. No

dejan lugar a dudas, o a una doble

interpretación. Pero veamos los últimos tres:

En la séptima, "el mar se vuelve negro, y

muchos seres vivos morirán a causa de ello ".

Hoy asistimos al degradante espectáculo del

derrame de petróleo en los mares. La imagen del

pingüino o del pato cubiertos de petróleo han

dado la vuelta al mundo.

Sin embargo, esto es sólo el principio del

cumplimiento de esta profecía. Una

contaminación mucho más grande le aguarda a

nuestros mares, y tiene que ver con la profecía

de San Juan en Apocalipsis 8:8: " El segundo

ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña

ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y
la tercera parte del mar se convirtió en


sangre", y continúa en el V. 9: "Y murió la

tercera parte de los seres vivientes que

estaban en el mar, y la tercera parte de los

mares fue destruida".

En la octava profecía, "muchos jóvenes vuelven

a una vida natural para aprender sabiduría ",

algunos relacionan esto con el movimiento

Hippie de la década del ´70, cuando muchos

estudiantes se iban a vivir al campo en grupos.

Pero yo no estoy de acuerdo con esta

interpretación. Me inclino más por una

interpretación que engloba las distintas

profecías bíblicas que tienen que ver con el

"arrebatamiento", profecías americanas de otras

tribus que auró el "regreso a la naturaleza ".

Y las profecías de los psíquicos modernos que

afirman que antes de que se desencadenen los

grandes cataclismos, personas de todo el mundo

comenzarán a distanciarse, los de mentalidad

positiva sentirán un impulso infrenable de

dirigirse hacia "zonas seguras", mientras los

de mentalidad negativa se agolparán en las

"zonas peligrosas".

La 8° profecía es la preparación para el

cumplimiento de la 9°. Una vez a salvo las

personas de conciencia positiva, vendría un

gran cataclismo "desde los cielos".

Una interpretación aberrante de esta profecía

es aquella que pone a la base aerospacial

"SKYLAB " como protagonista de estos hechos.

Cuando en 1979 la base cayó desperdigándose

sobre Australia, muchos vieron en este hecho el

cumplimiento de la profecía Hopi. Pero lo que

caerá del cielo será como dice al Apocalipsis

al referirse a la estrella "Ajenjo"

(Apocalipsis 8: 10−11). Producirá muerte y

espanto, será como "una gran antorcha" ("una

gran montaña de fuego", dicen los Hopi). La

base "SKYLAB" no destruyó nada, pues cayó en el

desierto. zSerá un meteorito?

Creo que estamos viendo el comienzo de la 7°

profecía. Mientras tanto, como dice en el

Apocalipsis: " Bienaventurado el que lee, y los

que oyen las palabras de esta profecía, y

guardan las cosas en ella escritas; porque el

tiempo está cerca" (Apocalipsis 1:3).

Más información en: Jochmans, J. R., "Los

truenos que arrasarán el mundo". Barcelona:

Martínez Roca, 1982.


 

Alce Negro

El siglo veinte ha producido un mundo de


visiones contrapuestas, emociones intensas y

sucesos imprevisibles; y las oportunidades de

captar la esencia de la vida se han ido

desvaneciendo a medida que el ritmo de la

actividad aumentaba. Los medios electrónicos

nos arrastran a una infinidad de experiencias

que habrían desconcertado a las generaciones

anteriores, y parecen producir en nosotros un

extraño aislamiento de la realidad de la

historia humana. Nuestros héroes pasan a ser

gradualmente simples personajes, son consumidos

y olvidados, y buscamos ávidamente más vías

para expresar nuestra humanidad. La reflexión

es la más difícil de todas nuestras

actividades, porque ya no podemos establecer

prioridades relativas entre la multitud de

sensaciones que nos devoran. Tiempos como éstos

parecen iluminar las expresiones clásicas de

las verdades eternas, y la gran sabiduría viene

a destacarse entre los montones de máximas

comunes.

Qué afortunado fue que, en los años treinta,

cuando la nación se lanzaba a una nueva forma

de industrialismo, un poeta de Nebraska llamado

Neihardt se desplazase al norte, a la reserva

de los sioux oglala, en busca de materiales

para su obra épica y ya clásica sobre la

historia del Oeste. Que sus conversaciones y

compañerismo produjeran un clásico religioso,

quizás el único de este siglo, es, esto sí, un

testimonio de la fuerza continuadora de nuestra

especie. "Alce Negro habla" fue publicada

originariamente en 1932, cuando la gente

todavía creía que el progreso y la cadena de

montaje eran idénticos, y que la Depresión no

había sido sino un corto descanso en la marcha

inevitable hacia el milenio. Su elocuente

mensaje se perdió en la confusión de los

tiempos. No fue rechazado, pero no fue

recibido, con mucho, con la veneración de que

ahora es objeto. La acogida reflejó, de hecho,

uno de esos puntos de vista extremadamente

románticos pero simplistas que sugieren que

todas las religiones tienen alguna validez si

nos impiden caer en actos de bestialidad, y que

incluso las expresiones más primitivas de la


verdad religiosa representan un esfuerzo por

enlazar con la realidad más amplia de la

civilización occidental.

"Alce Negro habla" no acompañó a otras obras

contemporáneas que cayeron en el olvido. En los

años treinta, cuarenta y cincuenta atrajo un

flujo continuado de lectores afectos, y sirvió

de expresión fidedigna de la esencia que sirve

de base a las creencias religiosas de los

indios de las Praderas. Fuera de las Praderas

del norte, la tribu sioux y la clase

intelectual del oeste, había poca gente que

conociera el libro o prestara atención a su

mensaje. Pero las crisis aumentaron y, mientras

comprendíamos las implicaciones del shock del

futuro, la primavera silenciosa y el de

América, la gente se puso a buscar una

expresión universal de las verdades más

generales, más cósmicas, que el industrialismo

y el progreso habían pasado por alto y ahogado.

En los años sesenta, el interés empezó a

centrarse en los indios y en algunas de las

realidades espirituales que ellos parecían

representar. Sin tomar en cuenta la otra

literatura de este campo, las tesis eruditas

con inflexiones y matizaciones, "Alce Negro

habla" dominaba claramente toda la literatura

que tratase sobre religiones de los indios.

Hoy el libro es de lectura corriente para

millones de personas. Algunas de ellas no

tienen una idea clara sobre la tribu de Alce

Negro, los sioux oglala, y a otras, por regla

general, ni siquiera les gustan los indios. El

marco espiritual de las ceremonias de la pipa y

la historia de la vida y visión de Alce Negro

son conocidos, y las especulaciones que se

realizan sobre la naturaleza y la esencia de la

religión de los indios de la Pradera se sirven

de este libro como criterio con el cual juzgar

otros libros y ensayos interpretativos.

Si algún gran clásico religioso ha aparecido en

este siglo o en este continente, ha de ser

juzgado, ciertanente, al lado de "Alce Negro

habla" y soportar la crítica que tal

comparación impondría inevitablemente.

El aspecto más importante del libro, no

obstante, no es su efecto sobre la población no

india que deseaba conocer algo de las creencias

de los indios de las Praderas, sino el que

ejerce sobre la generación actual de jóvenes
indios que han estado buscando enérgicamente


unas raíces propias dentro de la estructura de

la realidad universal. Para ellos, el libro se

ha convertido en una biblia norteamericana de

todas las tribus. Acuden a él en busca de

dirección espiritual, identidad sociológica,

visión política y afirmación de la esencia

continuadora de la vida tribal india, que está

siendo ahora gravemente erosionada por los

mismos medios electrónicos que están

disolviendo otras comunidades americanas. Alce

Negro compartió sus viviones con John Neihardt

porque quería transmitir a las generaciones

futuras algo de la realidad de la vida de los

oglalas y, nos imaginarnos, compartir con un

alma afín la gran responsabilidad de las

visiones que estaban aún por cumplirse. Alce

Negro se habría sorprendido mucho de la

popularidad que el libro tiene hoy. Y no podría

evitar sentirse complacido por ello. Si el

viejo círculo del campamento, el aro sagrado de

los lakotas, y los viejos tiempos han sido

bruscamente destruidos por las máquinas de una

era científica; y si ya no pueden existir en el

sentido tradicional, la universalidad de las

imágenes y sueños debe dar fe de la aparición

de un nuevo aro sagrado, un nuevo círculo de

intensa comunidad entre los indios que deje

atrás a la magnificencia de los tiempos

antiguos. Este libro ha pasado a ser tan

importante, que uno no puede asistir hoy a una

conferencia sobre la religión de los indios o

escuchar a una serie de conferenciantes indios

sin traer a la memoria las partes concretas del

libro que se encuentran detrás de los es−

fuerzos actuales por inspirar y clarificar esas

creencias que son . Aun contando con el éxito

que el libro tiene, el futuro se presenta

ilimitado en contraste con sus logros actuales.

No hemos visto todavía esa generación de

teólogos que siempre acompaña al nacimiento de

las grandes tradiciones religiosas. La

generación actual de estudiantes universitarios

indios puede muy bien ser el heraldo de esta

era. Tanto el cristianismo como el budismo

necesitaron quinientos años para llegar a

expresar adecuadamente en sistemas teoIógicos y

filosóficos la visión de la esencia universal

que sus fundadores promulgaron y vivieron.

"Alce Negro habla" y "When the Tree flowered"

de Neihardt, y "La Pipa sagrada" de Joseph Epes

Brown, las obras básicas de la tradición

teológica de Alce Negro, prometen convertirse

en el canon o al menos en el núcleo central de

un canon teológico del indio norteamericano que

algún día constituirá un desafío a las


tradiciones orientales y occidentales como modo

de ver al mundo. En las visiones de Alce Negro

tenemos, ciertamente, una relación natural con

el resto del cosmos desprovista del paradigma

proceso−tribunal pero que incluye el tema del

sacrificio, tan importante para todas las

religiones, de un modo coherente y

comprensible.

La discusión actual se centra en la cuestión de

las intrusiones literarias de Neihardt en el

sistema de creencias de Alce Negro, y algunos

investigadores han dicho que el libro es más

reflejo de Neihardt que de Alce Negro. Es

difícil, lo reconocemos, descubrir si estamos

hablando con Alce Negro o con John Neihardt; si

la visión ha de ser interpretada de otro modo;

o si el fuerte énfasis que el libro proyecta no

es el optimismo de dos poetas perdidos en el

mundo moderno y que transforman la monotonía en

un mundo idealizado. ¿Importa acaso? La

auténtica naturaleza de las grandes doctrinas

religiosas es que ellas incluyen a todo aquel

que las comprende, y las personalidades se

vuelven indistinguibles de la verdad

trascendente que se expresa. Dejemos pues en

paz a "Alce Negro habla". El que nos hable con

un lenguaje simple y convincente acerca de un

aspecto de la experiencia humana y nos anime a

poner de relieve lo mejor que tenemos en

nosotros es suficiente. Alce Negro y John

Neihardt asentirían probablemente con la cabeza

a esta frase y seguirían su conversación. Es

buena. Es suficiente.

Introducción de Vine Deloria Jr. al libro "Alce

Negro habla"


 

Mensaje del Gran Jefe Seattle al Presidente de los Estados

El gran Jefe de Washington nos envió un mensaje


diciendo que deseaba comprar nuestra tierra.

El Gran Jefe también nos envió palabras de

amistad y de buena voluntad. Es una señal

amistosa por su parte, pues sabemos que no

necesita nuestra amistad.

Pero vamos a considerar su oferta, porque

sabemos que si no se la vendemos, quizá el

hombre blanco venga con sus armas y se apodere

de nuestra Tierra. Quién puede comprar o vender

el Cielo o el calor de la Tierra?

No podemos imaginar esto si nosotros no somos

dueños del frescor del aire, ni del brillo del

agua. Cómo él podría comprárnosla? Trataremos

de tomar una decisión.

Según lo que el Gran Jefe Seattle diga el Gran

Jefe en Washington puede dejarlo, del mismo

modo que nuestro hermano blanco en el

transcurso de las estaciones puede dejarlo.

Mis palabras son como las estrellas, nunca se

extinguen. Cada parte de esta tierra es sagrada

para mi pueblo, cada brillante aguja de un

abeto, cada playa de arena, cada niebla en el

oscuro bosque, cada claro del bosque, cada

insecto que zumba es sagrado, para el pensar y

el sentir de mi pueblo. La savia que sube por

los árboles, trae el recuerdo del Piel Roja.

Los muertos de los blancos olvidan la Tierra en

que nacieron, cuando desaparecen para vagar por

las estrellas. Nuestros muertos nunca olvidan

esta maravillosa Tierra, pues es la madre del

Piel Roja. Nosotros somos una parte de la

Tierra, y ella es una parte de nosotros. Las

olorosas flores son nuestras hermanas, el

ciervo, el caballo, la gran águila, son

nuestros hermanos. Las rocosas alturas, las

suaves praderas, el cuerpo ardoroso del potro y

del hombre, todos pertenecen a la misma

familia.
Por eso cuando el Gran Jefe de Washington, nos


envió el recado de que quería comprar nuestra

Tierra, exigía demasiado de nosotros.

El Gran Jefe nos comunicaba que quería darnos

un lugar, donde pudiéramos vivir cómodamente.

El sería nuestro padre, y nosotros seríamos sus

hijos. Pero, será posible esto alguna vez? Dios

ama a vuestro pueblo, y ha abandonado a sus

hijos rojos.

El ha enviado máquinas para ayudar al hombre

blanco en su trabajo, y construye para él

grandes pueblos. El hace que vuestra gente cada

vez sea más poderosa, día tras día. Pronto

invadiréis la Tierra, como ríos que se

desbordan desde las gargantas montañosas por

una inesperada lluvia.

Mi pueblo es como una corriente desbordada,

pero sin retorno. No, nosotros somos de razas

diferentes. Nuestros hijos no juegan juntos, y

nuestros ancianos no cuentan las mismas

historias. Dios os es favorable, y nosotros

estamos como huérfanos.

Meditaremos sobre vuestra oferta de comprarnos

la Tierra. No será fácil, porque esta Tierra es

sagrada para nosotros. Nos sentimos alegres en

este bosque. No sé por qué, pero nuestra forma

de vivir es diferente de la vuestra.

El agua cristalina, que brilla en arroyos y

ríos, no es sólo agua, sino la sangre de

nuestros antepasados. Si os vendemos nuestra

Tierra, habéis de saber que es sagrada, y que

vuestros hijos aprendan que es sagrada, y que

todos los pasajeros reflejos en las claras

aguas son los acontecimientos y tradiciones que

refiere mi pueblo.

El murmullo del agua es la voz de mis

antepasados. Los ríos son nuestros hermanos,

ellos apagan nuestra sed. Los ríos llevan

nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos.

Si vendiésemos nuestra tierra tenéis que

acordaros, y enseñar a vuestros hijos que los

ríos son nuestros hermanos −y los vuestros−, y

que tendréis desde ahora que dar vuestros

bienes a los ríos así como a otros de vuestros

hermanos.

El Piel Roja siempre se ha apartado del

exigente hombre blanco, igual que la niebla

matinal en los montes cede ante el sol


naciente. Pero las cenizas de nuestros

antepasados, sus tumbas, son tierra santa, y

por eso estas colinas, estos árboles, esta

parte de la Tierra, nos es sagrada.

Sabemos que el hombre blanco no comprende

nuestra manera de pensar. Para él una parte de

la Tierra es igual a otra, pues él es un

extraño que llega de noche y se apodera en la

Tierra de lo que necesita.

La Tierra no es su hermana, sino su enemiga, y

cuando la ha conquistado, cabalga de nuevo.

Abandona la tumba de sus antepasados y no le

importa. El roba la Tierra de sus hijos, y no

le importa nada. El olvida las tumbas de sus

padres, y los derechos de nacimiento de sus

hijos. Trata a su madre, la Tierra, y a su

hermano, el Cielo, como cosas que se pueden

comprar y arrebatar, y que se pueden vender,

como ovejas o perlas brillantes.

Hambriento, se tragará la tierra, y no dejará

nada, sólo un desierto.

No sé, pero nuestra forma de ser, es diferente

de la vuestra.

La vista de vuestras ciudades hace daño a los

ojos del Piel Roja. Quizá porque el Piel Roja

es un salvaje y no lo comprende.

No hay silencio alguno en las ciudades de los

blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír

crecer las hojas en primavera y el zumbido de

los insectos.

Pero quizá es porque yo sólo soy un salvaje, y

no entiendo nada.

La charlatanería sólo daña a nuestros oídos.

Qué es la vida si no se puede oir el grito

solitario del pájaro chotacabras, o el croar de

las ranas en el lago al anochecer?

Yo soy un Piel Roja y no entiendo esto.

El indio puede sentir el suave susurro del

viento, que sopla sobre la superficie del lago,

y el soplo del viento limpio por la lluvia

matinal, o cargado de la fragancia de los

pinos.
El aire es de gran valor para el Piel Roja,


pues todas las cosas participan del mismo

aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos

participan del mismo aliento. El hombre blanco

parece no considerar el aire que respira; a

semejanza de un hombre que está muerto desde

hace varios días y está embotado contra el

hedor.

Pero si os vendemos nuestra Tierra no olvidéis

que tenemos el aire en gran valor; que el aire

comparte su espíritu con la vida entera. El

viento dió a nuestros padres el primer aliento,

y recibe el último hálito. Y el viento también

insuflará a nuestros hijos la vida. Y si os

vendiéramos nuestra Tierra, tendríais que

cuidarla como un tesoro, como un lugar donde

también el hombre blanco sepa que el viento

sopla suavemente sobre las flores de la

pradera.

Yo soy un salvaje, y es así como entiendo las

cosas. He visto mil bisontes putrefactos,

abandonados por el hombre blanco. Los mataron

desde un convoy que pasaba.

Yo soy un salvaje y no puedo comprender cómo el

caballo de hierro que echa humo, es más

poderoso que el búfalo, al que sólo matamos

para conservar la vida.

Qué es el hombre sin animales? Si todos los

animales desapareciesen el hombre también

moriría, por la gran soledad de su espíritu.

Lo que les suceda a los animales, luego,

también les sucede a los hombres. Todas las

cosas están estrechamente unidas.

Lo que le acaece a la Tierra también les acaece

a los hijos de la Tierra.

Tenéis que enseñar a vuestros hijos que el

suelo que está bajo sus pies tiene las cenizas

de nuestros antepasados.

Para que respeten la Tierra, contadles que la

Tierra contiene las almas de nuestros

antepasados. Enseñad a vuestros hijos lo que

nosotros enseñamos a los nuestros: que la

Tierra es nuestra madre.

Lo que le acaece a la Tierra, les acaece

también a los hijos de la Tierra. Cuando los

hombres escupen a la Tierra, se están

escupiendo a sí mismos. Pues nosotros sabemos


que la Tierra no pertenece a los hombres, que

el hombre pertenece a la Tierra. Eso lo sabemos

muy bien. Todo está unido entre sí, como la

sangre que une a una misma familia. Todo está

unido.

Lo que le acaece a la Tierra les acaece,

también, a los hijos de la Tierra.

El hombre no creó el tejido de la vida, sólo es

una hilacha. Lo que hagáis a este tejido, os lo

hacéis a vosotros mismos. No, el día y la noche

no pueden vivir juntos.

Nuestros muertos siguen viviendo en los dulces

ríos de la Tierra, y regresan de nuevo con el

suave paso de la Primavera, y su alma va con el

viento, que sopla rizando la superficie del

lago.

Consideraremos la posibilidad de que el hombre

blanco nos compre nuestra Tierra.

Pero mi pueblo pregunta: Qué es lo que quiere

el hombre blanco? Cómo se puede comprar el

Cielo, o el calor de la Tierra, o la velocidad

del antílope?

Cómo vamos a venderos esas cosas y cómo vais a

poder comprarlas? Es que, acaso, podréis hacer

con la Tierra lo que queráis, sólo porque un

Piel Roja firme un pedazo de papel y se lo dé

al hombre blanco?

Si nosotros no poseemos el frescor del aire, ni

el brillo del agua, cómo vais a poder

comprárnoslo?

Es que, acaso, podéis comprar los búfalos

cuando ya habéis matado al último?

Consideraremos vuestra oferta. Sabemos que si

no os la vendemos vendrá el hombre blanco y se

apoderará de nuestra Tierra. Pero nosotros

somos unos salvajes.

El hombre blanco que va en pos de la posesión

del poder ya se cree que es Dios, al que le

pertenece la Tierra. Cómo puede un hombre

apoderarse de su madre?

Consideraremos vuestra oferta de comprar

nuestra Tierra. El día y la noche no pueden

vivir juntos.
Consideraremos vuestra oferta de que vayamos a


una reserva. Queremos vivir aparte y en paz. No

importa dónde pasemos el resto de nuestros

días.

Nuestros hijos verán a sus padres sumisos y

vencidos. Nuestros guerreros estarán

avergonzados

Después de la derrota pasarán sus días en la

holganza, y envenenarán sus cuerpos con dulces

comidas y fuertes bebidas.

No importa dónde pasemos el resto de nuestros

días. No quedan ya muchos. Sólo algunas horas,

un par de inviernos, y no quedará ningún hijo

de la gran estirpe que en otros tiempos vivió

en esta Tierra, y que ahora en pequeños grupos

viven dispersos por el bosque, para gemir sobre

las tumbas de su pueblo, que en otro tiempo fue

tan poderoso y lleno de esperanza como el

vuestro.

Pero, por qué consternarse por la desaparición

de un pueblo? Los pueblos están constituidos

por hombres. Es así. Los hombres aparecen y

desaparecen como las olas del mar. Ni siquiera

el hombre blanco, cuyo Dios camina a su lado, y

habla con él, como el amigo con el amigo, puede

librarse del común destino. Quizá seamos

hermanos. Esperamos verlo.

Sólo sabemos una cosa que quizá un día el

hombre blanco también descubra, y es que

nuestro Dios, es el mismo Dios suyo. Vosotros,

quizá, pensáis que le poseéis −igual que

tratáis de poseer nuestra Tierra−, pero no

podéis. Es el Dios de todos los hombres, lo

mismo de los Pieles Rojas que de los blancos.

Aprecia mucho esta Tierra y el que atente

contra ella significa que desprecia a su

Creador.

También los blancos desaparecerán, y quizá

antes que otras estirpes.

Continuad contaminando vuestro lecho y una

noche moriréis en vuestra propia cama. Pero al

desaparecer brillaréis por el fuego del

poderoso Dios, que os trajo a esta Tierra, y

que os destinó a dominar al Piel Roja en esta

Tierra.

Este destino es para nosotros un enigma. Cuando

todos los búfalos hayan muerto, los caballos
salvajes hayan sido domados, y el rincón más


secreto del bosque haya sido invadido por el

ruido de muchos hombres, y la visión de las

colinas esté manchada por los alambres

parlantes, cuando desaparezca la espesura, y el

águila se haya ido, esto significará decir

adiós al veloz potro y a la caza.

El final de la vida y el comienzo de la otra

vida. Dios os concedió el dominio sobre los

animales, los bosques y los Pieles Rojas por un

determinado motivo. Y este motivo es un enigma

para nosotros.

Quizá podríamos comprenderlo si supiésemos qué

es lo que sueña el hombre blanco, qué ideales

les ofrece a los hijos en las largas noches

invernales, y qué visiones arden en su

imaginación, hacia las que tienden el día de

mañana.

Pero nosotros somos salvajes, los sueños del

hombre blanco nos están ocultos, y porque nos

están ocultos nosotros vamos a seguir nuestro

propio camino.

Pues, ante todo, nosotros estimamos el derecho

que tiene cada ser humano a vivir tal como

desea, aunque sea de modo muy diverso al de sus

hermanos. No es mucho lo que nos une.

Consideraremos vuestra oferta. Si aceptamos es

sólo por asegurarnos la reserva que habéis

prometido. Quizá allí podamos acabar los pocos

días que nos quedan viviendo a nuestra manera.

Cuando el último Piel Roja de esta Tierra

desaparezca y su recuerdo sea solamente la

sombra de una nube sobre la pradera, todavía

estará vivo el espíritu de mis antepasados en

estas orillas y estos bosques.

Pues ellos amaban esta Tierra, como ama el

recién nacido el latido del corazón de su

madre.

Si os llegáramos a vender nuestra Tierra,

amadla, como nosotros la hemos amado.

Cuidad de ella, como nosotros la cuidamos, y

conservad el recuerdo de esta Tierra tal como

os la entregamos.

Y con todas vuestras fuerzas, vuestro espíritu

y vuestro corazón, conservadla para vuestros

hijos, y amadla, tal como Dios nos ama a todos.


Pues hay algo que sabemos, que Dios es el mismo

Dios.

Esta Tierra es sagrada para El. Ni siquiera el

hombre blanco se puede librar del destino

común.

Quizá somos hermanos. Esperamos verlo.


 

 

 

 

Chamanismo y culturas indígenas

Los Chamanes, a quienes en nuestro mundo civilizado


denominamos curanderos y brujos, son poseedores de un

importante corpus de antiguas técnicas que utilizan para

curar y procurar bienestar tanto a los miembros de la

comunidad como a sí mismos.

Curiosamente, estos métodos chamánicos son

similares en todo el mundo, incluso entre

pueblos cuyas culturas difieren en otros muchos

aspectos y que, separados por océanos y

continentes durante decenas de miles de años,

no han tenido ningún tipo de contacto.

Estos pueblos a los que llamamos primitivos, al

carecer de nuestra avanzada tecnología médica,

tuvieron que desarrollar las capacidades

naturales de la mente en lo referente a salud y

métodos curativos, la uniformidad de las

técnicas chamánicas parece indicar que, a

fuerza de probar y equivocarse, pueblos

diversos llegaron a las mismas conclusiones.

El chamanismo es una gran aventura mental y

emocional, en la que paciente y chamán

participan en igual medida. Con sus esfuerzos y

su viaje heróico, el chamán ayuda a sus

pacientes a trascender su concepción normal y

cotidiana de la realidad, que incluye la visión

que de sí mismos tienen como enfermos. El

chamán comparte sus poderes especiales con los

pacientes y, en un nivel profundo de

conciencia, les convence de que hay alguien que

pone lo mejor de sí mismo en ayudarles. El

auto−sacrificio del chamán provoca en el

paciente un compromiso moral que le obliga a

luchar codo a codo con aquál para ayudarse a sí

mismo.

Estamos empezando a darnos cuenta de que ni


siquiera la moderna medicina occidental, que a

veces parece obrar milagros, puede solucionar

todos los problemas que tienen los enfermos o

aquellos que quieren prevenir la enfermedad.

Profesionales y pacientes buscan cada día

nuevos métodos suplementarios y muchos de los

que se encuentran entre la población sana

llevan a cabo experimentos por su cuenta para

descubrir alternativas viables que procuren

bienestar. A menudo, en el transcurso de estos

experimentos, se hace difícil, no sólo para el

profano, sino incluso para el profesional,

distinguir lo falso de lo eficaz. Los antiguos

métodos chamánicos, por el contrario, han

superado la prueba del tiempo; se han

experimentado, de hecho, durante mucho más

tiempo que, por ejemplo, el psicoanálisis y

otras técnicas psicoterapéuticas. Uno de los

propósitos de este libro es brindar al hombre

occidental, por primera vez, la oportunidad de

beneficiarse de estos conocimientos en su

búsqueda de tratamientos que complementen la

medicina tecnológica actual. (...)

Michael Harner − La Senda del Chamán

ANIBAL Y EL MISTERIO DE LOS PIRINEOS

Hablar de los Pirineos es hacer referencia a todo un conglomerado de enigmas y


misterios, desde cuál era su verdadero nombre ( en el dudoso caso de que lo tuviera)

antes de que los griegos le llamaran tal como ahora lo conocemos, hasta saber donde se

encontraba la ciudad que le dió nombre “Pyrene” la cual es ya mencionada en el siglo

VI antes de nuestra era, y que se supone que se encontraba en las cercanías del actual

Cabo de Creus ( Girona). Pero indudablemente uno de los arcanos que más tinta ha

hecho correr en referencia a los enigmas históricos de dicha cordillera, es el lugar

exacto por donde pasó el gran caudillo cartaginés Aníbal con sus tropas y sus elefantes.

Fue durante el transcurso de la Segunda Guerra Púnica ( 218-201 a.C.)en la que el

formidable general púnico, llegó a tierras de la Península Itálica y tras cuatro rápidas

victorias ( la última en Cannas fue la más famosa) puso en jaque a la mismísima Roma,

aunque de poco le habría de servir, pues la estrategia romana acabaría venciendo al

coraje púnico. Sobre las tropas cartaginesas que atravesaron los Pirineos y luego los

Alpes, se tiene como fuente más exacta, la que nos habla de un ejército de 90.000

infantes, 12.000 jinetes y 37 elefantes africanos ( algunos autores han exagerado la cifra

y hablan de casi 200). A toda esta tropa, se han de añadir 8000 mercenarios íberos que

se añadieron por el camino. A nivel anecdótico diremos que se cree que durante el paso

de los Pirineos y las escaramuzas ocurridas con algunas tribus de la zona, perdió casi

20.000 hombres.

Mientras que su paso por los Alpes está “relativamente documentado” y solo existen

dos dudas; las referentes a si los atravesó por Mont Genévre o el Col de l´Argen

terie, el camino ( o caminos) que utilizó para cruzar los Pirineos, son mucho más

enigmáticos, y pese a muchas especulaciones aún no se sabe exactamente por donde

pudo realizar su hazaña. Ante todo hemos de pensar que sobre la verdadera geografía

peninsular apenas se sabe nada cierto hasta la segunda mitad del siglo II a.C. en que

como dice el catedrático de Arqueología Clásica Doctor Antonio García Bellido, es a

a partir del 133 a.C. ( coincidiendo con la caída de Numancia) cuando empiezan a llegar

los primeros geógrafos e historiadores , concretamente griegos helenísticos, destacando

Polybios, Poseidonios y Artemidoros los cuales empiezan a darnos unas noticias

geográficas fiables, pues hasta aquel entonces, las referencias geográficas estaban a

medio camino entre los rumores, el mito y la especulación1.

Se supone que al salir desde Cartagonova, Aníbal intentó llevar unidas sus tropas

hasta llegar al río Ebro donde sus fuerzas se dividieron en tres grandes columnas. Hasta

aquí los estudiosos están básicamente de acuerdo, pero a partir de este momento parece

ser que ya empiezan las dudas, pues mientras los más “oficialistas” aseguran que no

existieron pasos en los Pirineos hasta que los romanos construyeron los tres famosos de

Perthus ( por la Junquera), Canfranc ( por Jaca y hacia Olorón) y el Ymo Pyrenaeo ( en

el camino de Pompaelo o sea Pamplona) y algunos un tanto dudosos como el Coll de la

Perche en tierras cercanas al Segre, o el de Cerbere, otros estudiosos más heterodoxos

aseguran que ya mucho antes los Pirineos eran recorridos por antiquísimos caminos de

los que nadie conoce sus constructores, y que solo nos dejaron como huella, algunos

toponímicos. Uno de estos “viejos caminos” sería el de las “estrellas” que luego se

cristianizaría con la advocación y el patronazgo de Santiago, y que recorre

prácticamente todo el norte peninsular.

Uno de estos caminos o ramales “antiguos” y que muchos autores como Joan G.

Moragas o Josep María Bellvér creen que pudo ser el que utilizaron los cartagineses

para atravesar los Pirineos, es el Capsacosta, que “oficialmente” se considera romano y

un ramal de la Vía Augusta, que unía Cádiz con Roma. Algunos estudiosos aseguran y

recientes descubrimientos como veremos más adelante parecen demostrarlo, que esta

Vía del Capsacosta, fue “reutilizada” por los romanos, que se limitaron a aprovechar y

lógicamente reconstruir una vía antiquísima que actualmente nadie sabe quien pudo

trazar, aunque posiblemente sirvió para transportar la plata que se obtenía en las

cercanas minas de Rocabruna. Según un trabajo publicado por Joan Godori (VII

Asamblea de Estudios sobre el Condado de Besalú) en tiempos remotos debió de existir

una unidad “cultural ganadera” ( citamos textualmente) que abarcaba todo el Pirineo (

del catalán al vasco) y continuaba hasta Galicia ( coincidiendo con el actual Camino de

Santiago). Para su teoría se apoya en los estudios del filólogo Jordi Bilbeny que

relaciona el radical “Mal” con el significado de “lugar donde podía protegerse el

ganado”, algo muy parecido a la teoría del investigador Juan Luis Román del Cerro

(El origen ibérico de la lengua vasca Editorial Aguaclara) que relaciona los toponimios

“Mal” con el morfema ibérico “Nal”. Los tres estudiosos llegan a la conclusión de que

estos radicales vasco-ibéricos quedan reducidos a los lugares donde se dio esta “cultura

1 La Península Ibérica en los comienzos de su historia. Dr. García Belido. Ediciones Itsmo (Madrid).

ganadera”.Indicaremos que en esta zona fronteriza entre la Garrotxa y el Ripollés, y

junto a esa antigua Vía Capsacosta, aún pueden apreciarse algunos ejemplos ( Sant

Martí de Solamal, o Torrent de Arçamala)

La teoría de que los cartagineses hubieran podido atravesar los Pirineos por un paso

de poca altitud, más apto para sus tropas y sobretodo para sus elefantes,( más lógica que

la más aceptada conforme habían pasado por las escabrosas montañas ceretanas, teoría

muy del gusto de los “científicos oficiales”) solo necesitaba de una prueba física, y así

nos encontramos que prácticamente por casualidad, un payés del valle de Bianya (

Garrotxa-Girona), se encontraba recorriendo una zona tremendamente frondosa

correspondiente al Puig Solana y conocida desde hacía años por un extraño megalito

bautizado por los lugareños como Pedra del Llamp (Piedra del rayo) y que

posiblemente se trate de un gran paradolmen, cuando al rascar involuntariamente con

una herramienta de corte una pared de dicho megalito, descubrió que habían unas

extrañas líneas grabadas sobre la piedra. No se podía casi distinguir que clase de

símbolo había sobre la roca, pues estaba casi toda ella cubierta de líquenes. El hombre,

de nombre J. Clapera se interesó por el grabado, y cual no sería su sorpresa al ver que

se trataba de un enorme elefante africano, que “alguien” había grabado en la roca. Del

hallazgo se hicieron eco solamente algunas publicaciones locales o comarcales, y según

un artículo publicado recientemente por Joan Godori en la revista gerundense

“Bisania” ( editada en catalán), “algunos expertos (citamos textualmente)

inspeccionaron la gran piedra y como el hecho era insólito y no sabían que decir,

pusieron la excusa de que el musgo había sido arrancado, lo que le sacaba importancia y

que quizá lo había hecho algún pastor “aburrido” ” . sabemos que los elefantes solo se

conocieron en Europa en tiempos históricos en dos ocasiones, una con el paso de Aníbal

y otra durante los siglos VII y VIII en que al parecer había un grupo de ellos

lógicamente importados, en la corte de Aquisgram. Sabemos que Carlomagno tenía

algunos en su “colección particular”, y quizá en la corte del rey taifa “Lobo” de Murcia,

aunque no es seguro.

Puestos al habla con algunos investigadores locales que nos pidieron no dar sus

nombres, para evitar “chuflas” y problemas, nos enteramos que además del magnífico

elefante que está situado en la cima de la montaña antes citada y bajo la cual transcurría

la Vía de Collsacosta, en toda la montaña se encontraban grabados extraños de

personajes que para nada encajaban en la cultura pirenaica, y nos acompañaron hasta

una pequeña cadena de rocas en la que se puede apreciar perfectamente aunque muy

erosionada, la imagen de lo que parece ser un individuo africano ( nuestros guías la

conocen como la “Pedra del indi”, ( o sea la piedra del indio), en la que se aprecia un

individuo con un penacho haciendo una ofrenda y en sus brazos parecen haber varios

grandes brazaletes parecidos a los utilizados por algunas tribus africanas. No olvidemos

que entre los mercenarios llegados durante la Segunda Guerra Púnica y que

acompañaron a Aníbal, habían guerreros negros numidios (los mismos que en la Tercera

Guerra Púnica serían enemigos de Roma) y que la mayoría de los domadores o

conductores de los paquidermos eran de raza negra. En una última nota publicada por

Joan Godori en su artículo “La roca del llamp” el autor comenta que los “buscadores

de tesoros” han llegado al Puig Solana, con picos y azadas para “excavar” por su cuenta.

Descartamos después de haber visitado varias veces dichos lugares, que puedan ser la

obra de ningún antiguo bromista, pues aunque tanto el elefante como el “africano” están

en la misma montaña, los separan casi 40 minutos de maleza y vallas electrificadas para

guardar el ganado. Y lo erosionado de ambas insculturas, nos indican que su antigüedad

debe de ser de cómo mínimo muchos siglos.

Las últimas noticias sobre el tema nos hablan de nuevos grabados en Can Punser, en

la misma montaña, en la que nos han asegurado que se ven otras extrañas figuras,

principalmente caras de aspecto “exótico”.

¿Pasó Aníbal con sus elefantes por aquella zona más accesible de los Pirineos, o

quizá solamente una parte de sus ejércitos, la más difícil a razón de los enormes

problemas que debían ocasionar los gigantescos paquidermos? Creemos que unas

excavaciones y un estudio sistemático por parte de los arqueólogos oficiales podría dar

alguna sorpresa, y desentrañar quizá uno de los grandes misterios que guardan los

Pirineos.