domingo, 20 de noviembre de 2011

EL LENGUAJE LINEAL B


                                                         DAMA.jpg (24515 bytes)        


Fresco con representación de una dama micénica. Palacio de Tirinto.

Cuando los arqueólogos excavaron los vestigios del palacio de Pilos de Messenia, en donde Homero situaba la residencia de Néstor, encontraron las huellas del terrible incendio que había causado su destrucción. Allí, cocidas por el calor producido, se encontraron más de 1000 tablillas de barro que formaban parte del archivo del príncipe. El mismo incendio que destruyó el palacio, al cocer las tablillas, permitió que estas se conservasen, endurecidas, hasta nuestros días. A través de ellas sabemos que el rey y su aparato ejercían un control total sobre la población que tenían sometida, utilizando la escritura como medio de censo y de explotación. Las tablillas micénicas, escritas en Lineal-B, cuya inspiración habría que buscar en el Lineal-A de Creta, contienen listas de personas, inventarios de bienes, catastros, censos, etc. Nunca se han encontrado en esos textos aqueos escritos de contenido literario o religioso. Por contra lo frecuente en ellos es la enumeración de cosechas agrícolas, rebaños, talleres metalúrgicos, ..... La escritura micénica sirvió como medio de control para un aparato estatal que, seguidor de los despotismos orientalizantes, se caracterizaba por una intensa burocracia que todo lo fiscalizaba. Se intentaba conseguir, por todos los medios, una estricta explotación económica de los recursos disponibles.







Se piensa que el Lineal-B nació en Creta, que para entonces habría estado sometida al poder de los aqueos. El estado micénico, que en tantos aspectos buscó su inspiración en la isla, cuando necesitó contar con un sistema de escritura no dudó en acudir a los escribas minoicos, que habrían realizado la tarea de desarrollar, a partir del denominado Lineal-A cretense, un nuevo sistema, el Lineal-B, que ahora reflejaba las características de una civilización, la micénica, que hablaba una lengua que suponía un antecedente de lo que luego habría de ser la propia lengua griega.







Los estudios que Evans realizó sobre las tablillas halladas en Cnossos (Creta) y los de Bennett referidos a los archivos de Pilos se verían culminados con la intervención de Michael Ventris, joven inglés, arquitecto de profesión, que con especial ingenio consiguió descubrir la estructura interna de ese desconocido lenguaje. Una obra imprescindible "Documents in Mycenaean Greek" publicada en 1956 en colaboración con el filólogo Chadwick, supondría la culminación de ese proceso de interpretación de la escritura micénica. Ese mismo año fallecía Ventris, contando solamente 34 años, en accidente de vehículo.







Fresco con representación de una dama micénica. Palacio de Tirinto.













Cuando los arqueólogos excavaron los vestigios del palacio de Pilos de Messenia, en donde Homero situaba la residencia de Néstor, encontraron las huellas del terrible incendio que había causado su destrucción. Allí, cocidas por el calor producido, se encontraron más de 1000 tablillas de barro que formaban parte del archivo del príncipe. El mismo incendio que destruyó el palacio, al cocer las tablillas, permitió que estas se conservasen, endurecidas, hasta nuestros días. A través de ellas sabemos que el rey y su aparato ejercían un control total sobre la población que tenían sometida, utilizando la escritura como medio de censo y de explotación. Las tablillas micénicas, escritas en Lineal-B, cuya inspiración habría que buscar en el Lineal-A de Creta, contienen listas de personas, inventarios de bienes, catastros, censos, etc. Nunca se han encontrado en esos textos aqueos escritos de contenido literario o religioso. Por contra lo frecuente en ellos es la enumeración de cosechas agrícolas, rebaños, talleres metalúrgicos, ..... La escritura micénica sirvió como medio de control para un aparato estatal que, seguidor de los despotismos orientalizantes, se caracterizaba por una intensa burocracia que todo lo fiscalizaba. Se intentaba conseguir, por todos los medios, una estricta explotación económica de los recursos disponibles.

Se piensa que el Lineal-B nació en Creta, que para entonces habría estado sometida al poder de los aqueos. El estado micénico, que en tantos aspectos buscó su inspiración en la isla, cuando necesitó contar con un sistema de escritura no dudó en acudir a los escribas minoicos, que habrían realizado la tarea de desarrollar, a partir del denominado Lineal-A cretense, un nuevo sistema, el Lineal-B, que ahora reflejaba las características de una civilización, la micénica, que hablaba una lengua que suponía un antecedente de lo que luego habría de ser la propia lengua griega.

Los estudios que Evans realizó sobre las tablillas halladas en Cnossos (Creta) y los de Bennett referidos a los archivos de Pilos se verían culminados con la intervención de Michael Ventris, joven inglés, arquitecto de profesión, que con especial ingenio consiguió descubrir la estructura interna de ese desconocido lenguaje. Una obra imprescindible "Documents in Mycenaean Greek" publicada en 1956 en colaboración con el filólogo Chadwick, supondría la culminación de ese proceso de interpretación de la escritura micénica. Ese mismo año fallecía Ventris, contando solamente 34 años, en accidente de vehículo.




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