miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿La primera estrella tipo Y?




Cualquiera que empieza astronomía pronto aprende la secuencia de los tipos espectrales de estrellas. Van desde el azul al rojo, desde caliente a frías: O B A F G K M. Poco después de que las primeras enanas marrones fueron descubiertas en 1995, los astrónomos extendieron el extremo rojo con dos nuevos tipos espectrales, más fríos: L y T

Esta mañana, los astrónomos con el Buscador Infrarrojo de Enanas Marrones Canadá-Francia (CFBDS) anunciaron haber encontrando una enana marrón aun más fría. Es un cuerpo libre en el espacio interestelar con una temperatura de apenas 350° Celsius (660° F). Ni siquiera es rojo vivo. Uno puede poner el horno a casi esa temperatura (en el sistema de autolimpieza) y todavía se verá negro como ala de cuervo en una habitación a oscuras. Si uno tuviera visión infrarroja, sin embargo, vería que el horno brilla en un rojo profundo, parecido al punto en la fotografía.
En esta imagen infrarroja a color del telescopio Canadá-Francia-Hawai,

el punto rojo al centro arriba es la enana marrón CFBDS 0059 recién

descubierta en Piscis. No es mucho más caliente que el horno de su casa.

El nuevo objeto no es la primera enana marrón por debajo de la temperatura de rojo vivo, pero probablemente sea la primera lo bastante fría para mostrar amoníaco en su espectro (por lo menos los investigadores están muy seguros de ver señales de amoníaco). Y eso la ubica en una nueva clase espectral propuesta: tipo Y.

Las letras L, T, e Y no fueron escogidas por alguna razón, sino porque simplemente no están en conflicto con viejos y perimidos tipos espectrales que todavía existen en la literatura histórica, o con especializadas secuencias espectrales. Éstas incluyen el tipo W (estrellas súper calientes "Wolf-Rayet" que son tan caliente como las tipo O pero que han perdido su envoltura de hidrógeno, y por tanto tienen una firma espectral diferente); las tipo C (gigantes rojas ricas en carbono; el tipo C reemplaza a los anteriores tipos R y N de estrellas de carbono); y el tipo S (gigantes rojas donde el óxido de circonio reemplaza al óxido de titanio que domina el espectro). Vea nuestra guía de astrónomos aficionados para tipos espectrales estrellas (y los que han leído sobre ellos, querrán saber más).

La diferencia entre una "estrella" y una "enana marrón" en realidad tiene que ver con la masa, no con el tipo espectral. Una verdadera estrella, incluso una pequeña y fría enana M, permanece caliente, porque tiene suficiente masa (y por lo tanto presión interna) para encender los procesos normales de la fusión del hidrógeno que encienden, por ejemplo, al Sol. Esto es posible con tan poco como un 8% de la masa del Sol, o unas 80 masas de Júpiter. Una enana marrón es un objeto con una masa menor. De modo que después de que se forma, se enfría gradualmente.

El tipo espectral, sin embargo, tiene que ver con la temperatura superficial de un objeto (principalmente), no con su masa. De modo que una enana marrón, justo después de que se forma, puede estar lo bastante caliente para brillar intensamente con un espectro del tipo M, exactamente como una estrella enana roja, mientras que una enana marrón más vieja y con la misma masa puede haberse enfriado lo suficiente para mostrar una firma L, o T (con metano), o Y (con metano y amoníaco). El hecho de que la división entre estrellas y enanas marrones caiga a menudo en la división entre los tipos espectrales M y L es realmente una coincidencia.

El nuevo descubrimiento (denominado J005910.83-011401.3 por sus coordenadas celestes, o CFBDS 0059 para abreviar), está a unos 40 años-luz en Piscis. Sus descubridores calcularon que tiene una masa de 15 a 30 Júpiteres, sobre la base de los indicadores espectrales de su gravedad de superficie, que significa que indudablemente no es ningún registro importante en la sección de baja masa. Pero si está tan fría, debe ser muy vieja: de 1 a 5 mil millones de años para una enana marrón de esa masa, dicen los investigadores, sobre la base de modelos evolutivos de enfriamiento.
Los investigadores también la llaman un enlace entre las enanas marrones y los planetas gigantes. En términos de temperatura y emisión infrarroja, es indudablemente cierto. Si baja más en la escala de temperatura, uno choca contra Júpiter y Saturno. Ambos emiten un poco de calor interno propio, que queda de su formación hace mucho tiempo. El calor sale como un brillo infrarrojo muy débil (vea la preciosa imagen infrarroja de Saturno tomada por la Cassini), para el cual nadie ha inventado todavía un tipo espectral.

Fuente: Sky and Telescope. Aportado por Graciela Lorenzo Tillard



No hay comentarios:

Publicar un comentario