martes, 21 de septiembre de 2010

Disparates Religiosos

Un compilado del Prof. Jorge Olguín, sobre una antología de Philip Nóbile, publicada por Granica Editor.

No hay una respuesta única para el absurdo religioso. Pero todo lo que, a primera vista, parezca enemigo del sentido común, contrario a la razón, y ajeno al simple buen gusto teológico, está cerca de serlo.
La importancia de este asunto no puede sobrestimarse, porque si las vapuleadas enseñanzas de la Iglesia siempre van a ser consideradas infalibles, entonces la misma Iglesia estaría expuesta al más grosero de los errores, con peligro para no pocas almas de carácter indolente...
RELIGIÓN Y LOCURA
Es posible que usted crea en la Religión, en la Única Verdadera, igual como creen millones de seres humanos.
Es seguro que usted sabe que también hay centenares de millones de seres humanos que creen en falsas religiones, por lo que usted estará de acuerdo conmigo en que están locos. ¿De qué otra forma nos podríamos explicar que crean que la religión de ellos es la única verdadera?
En el pasado, no ha mucho, hubo guerras y crímenes religiosos: Esenios y celotes, musulmanes y cristianos, católicos y protestantes (albigenses, hugonotes, mínimos, y tantos otros), hasta nuestros días entre iraquíes e iraníes.
En una ocasión, todos los habitantes de una ciudad fueron pasados a cuchillo, porque un hombre santo, Santo Domingo dijo: "Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos". Y muchos centenares y miles murieron acuchillados porque no creían en la verdadera religión de sus asesinos y estaban tan locos como para creer que la única religión verdadera era la que ellos profesaban. Supongo que todavía hay unos cuantos millones de personas que pensarán que se lo tenían merecido por herejes. Si esto no es locura, venga Dios y lo vea !
Acto matrimonial:
¿Está prohibido reclamar la obligación en días de guardar?
Respondo diciendo que aunque el acto matrimonial está libre de culpa, sin embargo, puesto que disminuye la razón a causa de la delectación carnal, vuelve al hombre inepto para las cosas espirituales. Y por eso, en los días en que uno debe entregarse ante todo a las cosas espirituales, no está permitido reclamar la obligación.
Santo Tomás de Aquino
Summa Theológica,
Suplemento q. 64 a. 7 1265-1273
El hombre en la unión carnal es una bestia.
Santo Tomás de Aquino
Summa Theológica,
I. q. 98 a. 2 1265-1273
Anatomía:
Ninguna parte de un pie es un pie.
Santo Tomás de Aquino
Summa Theológica,
q. 3 a. 7 1265-1273
La blancura de los dientes de un hombre le pertenece primordialmente, no al hombre, sino a los dientes.
Santo Tomás de Aquino
Summa Theológica,
L, q. 8 a. 4 1265-1273
Autoridad eclesiástica:
Para el católico, el espíritu autoritario de la Iglesia y su estructura, son lógicos y hasta deseables.
John Cogley
Commonweal, 1953
Ayuno:
Que vuestro ayuno no sea con los hipócritas, que ayunan en lunes y jueves, sino haced vuestro ayuno en miércoles y viernes.
Enseñanza de los doce apóstoles,
8, 1 (Siglo II)
Baño:
Si alguno, que necesitaba un baño, se ha lavado solo, desnudo, que haga penitencia con un ayuno especial.
Pero si alguno, mientras se lavaba de acuerdo a la Ley en presencia de sus hermanos, lo ha hecho de pie, que sea condenado con 24 azotes, no sea que la necesidad de limpieza ensucie más plenamente.
Penitencial de San Columba
c. 600
Castidad:
El elefante, aunque es una bestia grosera, es sin embargo la más decente y más sensible de cuantas hay sobre la tierra. Les daré un ejemplo de su castidad: aunque nunca cambia de hembra, y tiene un amor muy tierno por aquella que ha elegido, sin embargo, nunca se acopla con ella salvo al final de cada tres años, y entonces solamente por espacio de cinco días, pero tan secretamente que nunca se lo ve en el acto. En el sexto día, cuando hace su aparición, lo primero que hace es ir directamente hacia algún río, donde lava íntegramente su cuerpo, pues tiene repugnancia a volver a la manada hasta que está completamente purificado.
San Francisco de Sales,
Introducción a la Vida Devota, 1609.
Más Disparates Religiosos
Frases de Voltaire:
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias!"
(Los judíos) Se cortan el prepucio en honor de Dios, cosa muy consecuente. Los hotentotes son más devotos: se cortan un cojón.
Mientras quemaban a un fanático que decía que era el Espíritu Santo, comentó el caballero de La Ferté: "¡Qué mala suerte que tienen en esa familia!".

No hay comentarios:

Publicar un comentario