jueves, 23 de septiembre de 2010

EL PAPA NEGRO


¿El hombre más poderoso del mundo?
ORIGEN DEL nombre de la orden
Al principio, Ignacio de Loyola sugirió que el nombre de su hermandad fuese "La Compañía de Jesús". Antes de este hecho, o poco después, Ignacio sugirió que el nombre de su hermandad fuese "La Compañía de Jesús".
La palabra compañía fue tomada en su sentido militar, y, por esos días, las compañías, generalmente, recibían el nombre de su capitán. En la Bula latina, sin embargo, se les llamó "Societas Jesu".
La primera vez que se les llamó jesuitas fue en 1544, como un reproche usado por sus adversarios. En el Siglo XV se acostumbraba hablar con desdén de los grupos que tomaban el Santo Nombre.
En 1522 aún era considerado como un desdén, pero antes de que pasase mucho tiempo, los amigos de la Compañía consideraron que podían utilizar ese nombre sin parecerles desdeñoso, y, aunque nunca fue usado por Ignacio, fue rápidamente adoptado.
El Papa Negro, ¿mito o realidad?
Estimado profesor Velmont: Recientemente leí un reportaje que le hizo el periodista Rick Martin a Eric Jon Phelps sobre el libro de este último titulado "Los asesinos del Vaticano". Este autor habla del "Papa Negro", a quien llama Conde Hans Kolvenbach, el general de los jesuitas, sindicándolo como el hombre más poderoso del mundo, que está incluso por sobre el Vaticano y el mismo gobierno de los Estados Unidos, a los que maneja como un títere. También dice que los jesuitas están detrás de todos los asesinatos de los líderes más importantes del mundo, como el de John Kennedy, Luther King y hasta del Papa Paulo VI.
Al leer el reportaje quedé muy confundido. ¿Hay algo de verdad en esto?


Yo también leí ese reportaje y es una muestra más de lo peligroso que son los autores que mezclan verdades y hechos históricos reales con fantasías. Recuerdo en este momento a Benítez, autor de la serie Caballo de Troya.
Digo que son peligrosos porque uno traga basura sin darse cuenta. Cuando uno sabe que un libro es falso, como las obras de ficción, no hay problema. El problema comienza cuando un autor relata, por ejemplo, la crucifixión de Jesús, que es un hecho histórico real y luego dice que cuando lo bajaron de la cruz aún estaba vivo y después de resucitado vivió oculto y murió a edad avanzada. ¿Captas la idea?
Con este autor sucede lo mismo. Habla de la guerra de Vietnam y de que Kennedy fue asesinado por quienes querían que continuara, porque su cese iba a afectar poderosos intereses, lo cual es verdad. Pero Eric Jon Phelps agrega que detrás del asesinato estaban los jesuitas porque la guerra de Vietnam era una cruzada por Cristo, ya que como no podían convertir a los budistas, los destruirían. Como ves, un rotundo disparate.
A Hans Kolvenbach se lo puede acusar solamente tener la mente tan cerrada como una ostra, pero no de crímenes ni nada por el estilo.
Seguidamente te transcribo la parte de la sesión del 21/10/03 donde dialogué con el Maestro Hubbard sobre esta cuestión. Ten en cuenta la revelación final respecto a quiénes fueron los que influyeron a Phelps porque entonces te darás cuenta del por qué este autor escribió lo que escribió.
Interlocutor: La primera pregunta es sobre el llamado "Papa negro", nombre que obviamente no está referido al color de su piel sino al "capo máximo" de los jesuitas. Extraje de Internet un reportaje que le hizo el periodista Rick Martin a Eric Jon Phelps, autor del libro "Los asesinos del Vaticano". En este libro se habla del Conde Hans Kolvenbach, sindicándolo como el Superior General de los jesuitas, y a quien considera como que está detrás del mismo Papa, del propio presidente de los Estados Unidos, incluso de la Mafia, manejándolos como marionetas. Concretamente, dice que los jesuitas están detrás de todos los asesinatos importantes, como el del presidente Lincoln, del Papa Juan Pablo I (Albino Luciani), que murió treinta y tres días después de su elección, del presidente John F. Kennedy, de Martin Luther King, etc.
Johnakan Ur-el: Hay grupos de jesuitas que buscan el poder por el poder en sí. Tienen ansias de poder.
Interlocutor: ¿Pero hay alguien llamado Hans Kolvenbach, que es el Superior General de los Jesuitas?
Johnakan Ur-el: Existe, pero esta persona no tiene nada que ver con el Papa negro al que se refiere Phelps. Se trata de un delirio de este autor.
Interlocutor: ¿No hay tampoco ningún Papa paralelo con más poder que el propio Papa?. Me refiero al Papa actual.
Johnakan Ur-el: No, no hay nada. El libro es un desvarío total.
Interlocutor: ¿Qué se le puede creer, entonces, a lo que dice Eric Jon Phelps en su libro "Los asesinos del Vaticano"?
Johnakan Ur-el: Hay una secta jesuita que quiere tomar las riendas del poder religioso, pero no por afán de riqueza sino por afán de difundir una doctrina más rígida que la actual. ¡Y mira que la actual es rígida!
Interlocutor: Pero a ver si entiendo: ¿Se trata de una secta poderosísima que manipula al Papa, a los Estados Unidos, a la Mafia, etc., etc.?
Johnakan Ur-el: Esto no es más que un desatino. Sí hay obispos, sí hay cardenales que están metidos dentro de esa secta. Pero no tienen ese poder. Solamente se trata de influencias. En estos momentos el Papa está muy débil, con su decodificador casi destruido, y naturalmente está siendo influenciado por su entorno. Tiene un ego tan grande que en lugar de renunciar y cuidar su salud quiere seguir hasta las últimas consecuencias.
Interlocutor: ¿En qué nivel espiritual está?
Johnakan Ur-el: En el tercero. Es un espíritu del Error.
Interlocutor: ¿Descenderá de nivel al desencarnar?
Johnakan Ur-el: No, porque en realidad él piensa que lo que hace está bien.
Interlocutor: Este autor que mencioné dice concretamente que los jesuitas fueron los que conspiraron para el asesinato de Kennedy, que quería detener las hostilidades en Vietnam, porque ellos querían continuar esta guerra con la justificación de que como no podían convertir a los vietnamitas al cristianismo, porque ellos seguían la religión budista, entonces preferían exterminarlos.
Johnakan Ur-el: Eso es un total absurdo, porque en Vietnam no hay tantos budistas como en otros países. Hay más budistas en la India, en China, en Japón, en Tibet. Lo que ocurre es que ese autor, como muchos otros, ha mezclado verdades con fantasías. Y ya sabemos que en estos casos hay que desechar totalmente lo que dice.
Interlocutor: Discúlpame la insistencia, porque no quiero dejar ningún resquicio para la duda: ¿Concretamente, entonces, no hay ningún Papa negro, ningún Superior General que comanda a todo el mundo y tampoco los jesuitas no están detrás de los asesinatos de los líderes del mundo, ni nada parecido?
Johnakan Ur-el: No, no hay nada de eso, ni siquiera parecido. Para dominar al mundo se tendría que tener un arsenal tremendo.
Interlocutor: Lo único que se me ocurre pensar es que los espíritus del Error han influenciado en forma colosal a Eric Jon Phelps y que su libro es más de ellos que de éste.
Johnakan Ur-el: ¡Por supuesto que han estado detrás los espíritus del Error!
Interlocutor: Bueno, esto lo aclara todo. Ya sospechaba que algo así debía suceder. Era todo demasiado ilógico.
Bueno, hasta aquí llegan los diálogos. Como ya te habrás dado cuenta, el libro es todo un disparate. La diferencia con el libro de Benítez, Caballo de Troya, es que este autor dijo con toda honestidad que era un libro de ficción (aunque después los editores, muy astutamente, obviamente por razones comerciales, eliminaron este detalle en las ediciones posteriores), y en cambio Phelps sostiene que está relatando la verdad.

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